
Cuando inmaduro que fue, ese estupido ser. Yo simplemente le creí, y en su trampa caí. Que tonta que fui, no lo puedo creer, todo fue producto de su mentira, que me atrapó. Me atrapó y hasta su gran farsa me arrastró, y aquí estoy yo, aquí estoy hoy. Decepcionada por él, enojada por mí, sin entender nada más de lo que hasta hoy viví. Esto no tiene sentido, no lo quiero repetir, yo sigo pendiente de él, pensando que será de su vida, sabiendo que a él no le importa, si yo sufro o dejo de sufrir. Sin embargo hay que seguir, por la idiota inmadurez de él, no voy a dejar de escribir, sino que voy a invertir todo mi tiempo en revivir todas aquellas cosas que me hicieron feliz. Y en cuanto a él, dejarlo atrás, no se merece nada de mí, ni que lo piense ni que lo llore, solo que lo olvide o al menos que lo intente, hasta que lo logre.
Las amo turritas, me tienen siempre!
No me mato en la foto eei.