¡Qué bien se ve esa cinturita!, que por la discoteca baila... revuelta con sus amiguitas y yo que me muero por tocarla. ¡Mírala! es una diosa que camina. Sería pecado no adorarla. Lleva en su lengua medicina (¡éxtasis!) que suministra al besarla. Usa un perfume que hipnotiza y un polvo mágico que hechiza. Fuma un cigarro que da risa y una pastilla que la eriza. ¡Mírala!... qué bien se ve esa cinturita, que por la discoteca baila, revuelta con sus amiguitas y yo que me muero por tocarla. ¡Mírala!