viernes, 1 de enero de 2010


Tras el umbral de mis temores, de mis errores y mis fracasos, tras las heridas del pasado y los amores ya olvidados, tras la inocencia que hubo un día, tras la ironía de aquellos años, sólo ha quedado un frío inmenso, la espina cruel del desengaño, llegas a mi vida como un sol, como la suave transparencia del amor, como el aroma de la brisa en la mañana, borrando para siempre mi dolor; volver a amar una vez más, nacer de nuevo en ti en tu mirar, llenando con tu luz; las sombras de mi soledad. Volver a amar una vez más, nacer de nuevo en ti en tu mirar, llenando con tu luz; las sombras de mi soledad, volver a amar, sentir que ya te quedas junto a mí que no me dejas, y así podré vivir EL DULCE AMOR QUE TU ME DAS.