Él era todo para mi,
todo lo que yo quería y necesitaba para vivir.
Era mi mundo entero;
era mi razón para seguir.
Pero él no sentía lo mismo y no hacia más que mentir,
no le importo tirar a la basura todo lo que yo le di y de un momento a otro el sueño dejo de existir.
Tal vez es momento de decir adiós a lo que me hiciste sentir.