martes, 29 de septiembre de 2009


Ya no responde ni al teléfono, pende de un hilo la esperanza mía, yo no creí jamás poder perder así la cabeza, por él. Porque de pronto ya no me quería, porque mi vida se quedo vacía, nadie contesta mis preguntas, porque nada me queda sin el. Se fue, se fue el perfume de sus cabellos, se fue el murmullo de su silencio, se fue su sonrisa de fábula, se fue la dulce miel que probé en sus labios, se fue me quedo solo su veneno, se fue y mi amor se cubrió de hielo, se fue y la vida con el se me fue y desde entonces ya solo tengo lagrimas. Encadenada a noches de locura, hasta a la cárcel yo iría con el, toda una vida no basta sin el. En mi verano ya no sale el sol, con su tormenta todo destruyo, rompiendo en mil pedazos esos sueños que construimos, ayer.