martes, 17 de noviembre de 2009

Dijiste tú, que el tiempo borra todo, y que otro amor vendrá solito y solo, que no hay pasión que dure toda una vida, pero mi alma no entiende esas medidas. Cuando un amor se va nos queda el eco, y de su luz aún vive su reflejo. Cuando un amor es grande como el mío no se olvida y no hay remedio que cure las heridas.