Dijiste tú, que
el tiempo borra todo, y que
otro amor vendrá solito y solo, que
no hay pasión que dure toda una vida, pero
mi alma no entiende esas medidas. Cuando
un amor se va nos queda el eco, y de su luz aún vive su reflejo.
Cuando un amor es grande como el mío no se olvida y no hay remedio que cure las heridas.